ANGELA MARTINEZ GONZÁLEZ
Docente: I.E.R. PALOBLANCO, ITUANGO
Los niños quedaron muy motivados y no ven la hora de iniciar con el Modelo, se hizo un buen trabajo en equipo, conocieron los libros, contaron los días que no demoramos para hacerlos, ya saben que se trabajan por proyectos y subproyectos, en fín, lo único que falta es iniciar.
Estamos en espera del docente que me va a reemplazar.
ANGELA MARTINEZ GONZALEZ
ITUANGO
En este momento fue el trabajo dirigido, mucha concentración y disposición a lo explicado.
Y como en todo proceso de aprendizaje, la evaluación, les fue muy bien, se nota que tuvieron un aprendizaje significativo que es una de las cosas que persigue este modelo educativo.
Bueno espero les guste, mas adelante les comparto la foto de mis estudiantes y mis padres de familia.
Tambien les comparto la lectura que hice con los docente y la directora en el MOMENTO DE LECTURA, me la encontré en Internet y me pareció muy pertinente, por que todo esto se puede poner en práctica en toda clase de aula.
LA LECTURA, LA ESCRITURA Y LA AUTOESTIMA
Es preocupante que en la actualidad, todavía en muchos casos, se considere la escuela primaria sólo como un centro de aprendizaje y se pierda de vista que este espacio puede ofrecer al estudiante una formación integral que comprenda tanto el desarrollo intelectual como el aspecto afectivo. En este sentido, la escuela es un lugar propicio para generar autoestima en los niños y, en consecuencia, favorecer el desempeño académico, además de reducir en ellos las posibilidades de padecer problemas emocionales, trastornos de la conducta o incurrir en actitudes delictivas.
La lectura y la escritura pueden ser un excelente medio para desarrollar la autoestima en el niño, como afirma Mario Rey:
Con la práctica de la lectura los niños no sólo se divierten y desarrollan su vocabulario, conocimientos e imaginación; no sólo se aproximan y aprenden el uso de las estructuras de la lengua; aprenden a comunicarse con su ser interior, con esas partes desconocidas o rechazadas en uno mismo; desde allí, al hablar con nuestro interior, iniciamos la comunicación profunda con el otro, y con los otros.1
Además, la lectura y la escritura proporcionan un ambiente afectivo, tanto por las historias que se pueden hallar en los libros como por la relación estrecha que se entabla con los padres de familia. La voz de la mamá y del papá al leer un cuento, cantar una canción, decir un poema o un trabalenguas, proporciona al niño la seguridad que propiciará su desarrollo cognitivo y emocional.
En este artículo, la lectura, la escritura y la autoestima serán los ejes que desarrollaremos en tres vertientes: el fomento a la lectura, la selección de libros y la propuesta de una actividad.
ÁNGELA MARTÍNEZ GONZÁLEZ
Docente de Ituango.